lunes, 7 de diciembre de 2015

LEGANÉS celebra 250 años del motín de ESQUILACHE.

 
OFICINA DE TURISMO DE LEGANÉS
el Leganés de Sabatini

1766 - 2016
2 5 0
Aniversario

MOTÍN DE ESQUILACHE
"Embozados y petimetres"


En el próximo año se cumplen 250 años de un suceso importante para la Historia de España y de nuestro municipio, el levantamiento del pueblo de Madrid contra la política ilustrada de Carlos III y que concentró su odio en la figura de uno de sus ministros. De las luces y sombras de la Ilustración, la oficina de turismo de Leganés propone animar el nuevo año con tertulia y debate sobre el hecho histórico que condujo a la fuerza represora del motín, la guardia valona, odiada por extranjera, a instalarse fuera de Madrid, hecho que trajo a Leganés a los más importantes arquitectos de la época y la construcción de su más importante edificio, el cuartel de guardias walonas y hoy sede de la Universidad Carlos III.

“ A nivel político existen dos etapas en su reinado. La primera etapa (1759-1766), se corresponde con el gobierno de Ricardo Wall y Devreux, Jerónimo Grimaldi, el Marqués del Campo del Villar y el Marqués de Esquilache, responsables de una serie de reformas (proyecto de contribución única y universal, reorganización del Consejo de Castilla, prohibición de aumentar los bienes de manos muertas, restricción de la inmunidad eclesiástica, etc.) que provocaron el descontento social. A este descontento se sumó La disposición de 10 de marzo de 1766 sobre el vestido masculino, que incluía una multa en caso de desobediencia que ascendía a seis ducados y doce días de cárcel para la primera infracción y el doble para la segunda, y que propugnaba el uso de la capa corta y el tricornio (sombrero de tres picos) de procedencia extranjera, hizo que los ánimos populares se exacerbaran. Además el pueblo madrileño que, como el de toda España, vivía casi al límite de la subsistencia, tenía III otro motivo más hondo de preocupación: el encarecimiento de los artículos de primera necesidad, en especial el pan, el aceite y el tocino, alimentos indispensables en la dieta de las clases populares. De estos y otros males se hacía responsable al Marqués de Esquilache, que había tenido la ocurrencia de levantar en julio de 1765 la tasa de granos, esperando que con la libertad de comercio, aumentara la oferta en el mercado. Sin embargo el resultado fue desastroso, debido a las malas cosechas, y a no haber realizado una reforma previa de los medios de comercialización y de transporte. El llamado Motín de Esquilache, fomentado por la oligarquía aristocrática y el clero, en defensa de sus intereses, estalló en la plaza de Antón Martín el Domingo de Ramos, 23 de marzo, tras un incidente banal entre unos embozados y unos soldados. Una gran multitud se dirigió a la residencia de Esquilache (Casa de las Siete Chimeneas) y la saqueó al no encontrarle. Otro grupo más numeroso se fue hacia el Palacio Real con el fin de exponer al Rey sus demandas, concentrándose ante sus puertas, pero éste abandonó secretamente Madrid para refugiarse en Aranjuez. El motín se saldó con la rebaja de los víveres y la salida de Esquilache. Más tarde Aranda y Campomanes hicieron de los jesuitas el chivo expiatorio del motín, ya que fueron acusados de servir a la curia romana en detrimento de las prerrogativas regias, de fomentar las doctrinas probabilistas, de simpatizar con la teoría del regicidio, de haber incentivado los motines de Esquilache y de defender el laxismo en sus Colegios y Universidades. Así, en la madrugada del 2 de abril de 1767, Carlos III expulsó a todos los jesuitas que habitaban en sus dominios. El eco del motín de Madrid tuvo resonancia pocos días después en algunas ciudades del Reino, y provocó un cambio de política y el inicio de la segunda etapa en el reinado de Carlos III.”


De “Carlos III rey alcalde de Madrid” Catálogo exposición 2010. Biblioteca regional Manuel Leguina.

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